Así que esto era todo, lo desterrarían de su mundo, enviándolo a un lugar frío, seco, con abruptos cambios de clima, sonidos ensordecedores y luces cegadoras. Y lo peor es que no había hecho nada para merecerlo.
¡Por qué si era inocente debía ser condenado a ese suplicio!. Lo expulsaron...
...Y en la maternidad se preguntaban porqué el recién nacido lloraba tan desconsoladamente.